Nos enseñaron a trabajar, a trabajar duro para conseguir lo que quieres, que solo los flojos descansan y que la flojera es la madre de todos los vicios. Además, nos enseñaron a ser fuertes, especialmente en los tiempos difíciles, a seguir adelante apretándose los dientes, pase lo que pase, simplemente seguir fuertes y hacia adelante.
Además, a nosotras nos llaman multitasking, se espera que seamos buenas esposas, mejores madres, excelentes trabajadoras. Todo por los hijos, o por la pareja o por el trabajo o en el peor de los casos: por todos a la vez.
Sólo una pequeña, pero crucial, lección se olvidaron de darnos: ante todo amarnos a nosotros mismas.
Deja de funcionar en esta vida, tratando de dar mucho o todo por los demás.
Piensa en lo que tú quieres y lo que necesitas. Qué tienes que satisfacer en ti misma primero.
Luego mira a tu alrededor y siente, ¿realmente ese ámbito apoya tu mejor versión? ¿O te mantiene pequeña?
Dos puntos que tomar en cuenta:
- Tu perspectiva
- Tu intuición
Tu perspectiva, define la situación o la persona.
Ejemplo: mi pareja llega del trabajo, se sienta en el sofá y primero descansa. Habiendo tanto que hacer, eso me molesta.
Esta es tu perspectiva, pero debes recordar que todo lo que te molesta, es porque tú no estás en paz, es solo un reflejo de ti, de tus necesidades. Entonces, si te molesta que tu pareja se sienta en el sofá a descansar después del trabajo, piensa que tal vez eres tú la a que le gustaría descansar después del trabajo.
La perspectiva va a definir para ti ese momento: o piensas: mi pareja es un desconsiderado o mi pareja me enseña, si me siento cansada yo también debo descansar.
Tienes la opción de cambiar de perspectiva en cada momento, con cada cosa, acción o persona que sucede en tu vida.
Tu intuición, esa voz interior, te hace saber lo que es mejor para ti.
Seguimos en el ejemplo: tú estás molesta. Esa molestia, amargura, es una emoción. Seguro que en ese momento piensas lo peor de tu pareja (es un flojo, no ayuda, etc.). Pero esa no es tu intuición, no es la voz interior que debes escuchar. La voz interior se escucha estando en paz.
Las emociones opacan tu voz interior.
Cuando estás tranquila y en paz, es decir, ni molesta con tu pareja, ni super feliz con él, simplemente en un momento de paz, es cuando tu voz interior te va a decir si esa pareja te apoya a desarrollar tu mejor versión.
Así, haces este ejercicio con el trabajo, con los amigos/amigas, etc.
Cuando aprendemos a escucharnos, y así poco a poco a amarnos, vamos a ser más fuertes, vamos a respetarnos, a poner límites y nos vamos a rodear de gente que también nos respeta, nos ama y nos va a dejar crecer, y así podremos brillar siempre.
Y claro que vamos a trabajar, y claro que vamos a ser fuertes en los tiempos difíciles, pero no desviviéndonos por otros, sino amándonos y brillando. Y entonces la vida se siente ligera y no pesada ni dramática.

