Sobre mí
Soy Mary Luz Aparicio Alvarado, peruana. Estudié Medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, me mudé a Europa, Alemania. Continué con una Maestría en Salud Pública y empecé a trabajar en empresas que trabajan para la industria farmacéutica.
A mediados de mis cuarenta, con buena carrera, casada, con dos hijas, con casa y con perro, dándome grandes gustos de viajes como deseaba había alcanzado lo que “siempre había soñado”. Lo que no me daba cuenta en ese entonces...
se abrió ante mis ojos cuando mi padre, siempre sano y fuerte, de pronto se puso mal, se le diagnosticó rápidamente una leucemia secundaria severa y tres meses después murió.
Entendí profundamente lo que todos sabemos:
la vida se puede acabar en un instante.
Y entonces me hice la pregunta: si mi vida se acabara ahora, ¿he hecho todo lo que quiero hacer?, ¿me siento feliz? Comprendí que ambas respuestas eran negativas. Estaba en una relación en la que ya algunos años no me sentía muy bien, estresada, cansada, triste, perdía la paciencia rápido, gritaba y lloraba muy fácilmente
y había olvidado completamente qué es lo que quería, no lo sabía, no me reconocía, no pude entender qué había sido de la alegre, fuerte, segura y soñadora Mary de años atrás. Me había olvidado por completo de mí, poco tiempo después entendí que durante años solo había funcionado, como un robot, había funcionado, muy bien, pero eso no era vivir.
Me separé y empecé a descubrirme de nuevo. Hubo muchas etapas en este proceso de 7 años. Al principio pareció fácil, luego incluso, pensé que había logrado llegar a mi meta, para que luego mi cuerpo me mostrará lo contrario con una Hepatitis aguda y grave de origen inexplicable y posiblemente autoinmune, a lo que se sumó lo que después se diagnosticó como una psoriasis artritis, en otras palabras, como me dijo un buen amigo y colega: ¡eres una inflamación andante!, y realmente así me sentía, aunque andaba muy poco por todo el dolor que tenía. A raíz de esto, decidí ponerme finalmente a mí misma en el primer lugar de todas mis prioridades, esto fue 5 años después de haberlo “decidido”, cuando mi padre murió, recién en ese momento lo decidí realmente y lo hice. Y así me dediqué todo un año a sanar mi cuerpo, con una buena alimentación, yin yoga y baile contemporáneo (mi hobby), sanar mi espíritu y mi alma con meditación y espiritualidad (Terapia Holística, Medicina Cuántica y Un curso en Milagros). Luego decidí aprender más al respecto, y un año después, vi con claridad mi propósito: Quiero compartir mi experiencia.
Soy una nueva persona ahora, no lo hubiera creído antes: feliz, alegre, liviana, paciente, tranquila
por lo mismo, mi vida es otra también. Todo refleja mi nuevo yo. Y eso lo quiero llevar a los cuatro vientos.
Por eso estoy ahora acá, para guiarte en este viaje a tu interior, a descubrir nuevamente tu luz, a sentirte segura, exitosa, empoderada, pues sí lo eres, siempre y en cada momento, sólo que lo has olvidado, ocultado y escondido por escuchar lo que la sociedad y las otras personas esperan de ti. Quiero recordarte que un “No” con amor a otros, es un “Sí” a tu amor propio. Y cuanto estás llena de amor en ti, podrás llevar amor a otros.
