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Mes de Navidad, mes de amor y paz (¿seguro?)

Recuerdo las navidades pasadas, todo tenía que ser perfecto, como en los cuentos: el arbolito, el nacimiento, la decoración, los regalos, los niños vestidos perfectamente, toda la familia reunida. En Alemania, empiezan la celebración con el adviento, haciendo galletas y con la corona de 4 velas por cada domingo de adviento. Lo hacía todo, con la expectativa que tenía en la cabeza. Creo que demás está decir que de paz y armonía no tenía nada ese mes para mí. Mis propias expectativas me hundían en el estrés y de trabajo extra nadie me salvaba. Desde ya, el tener expectativas significa decepción. Cuando tienes una idea fija en la mente de cómo debe funcionar y qué deben hacer los demás para que tú seas feliz, ten por seguro que ya perdiste, te vas a decepcionar. Dejar que los niños arreglen el árbol, que al final no queda derecho y con decoraciones especiales hechas a mano, o que prefieran el buzo en vez del vestido o la camisa o el pantalón de vestir, o en vez de la gran cena de 4 diferentes platos, solo haya un plato principal. Hay tantas variedades de situaciones muy ajenas y nuestros ideales que si la vemos desde otra perspectiva pueden ser liberadoras, graciosas y generar hermosos recuerdos, en vez de frustraciones y peleas. El niño que puede vestir su buzo seguro está feliz y nos hará reír en Noche Buena.

El arbolito navideño algo desalineado es definitivamente un diseño único que no se repetirá. Y el haber cocinado solo un plato en vez de cuatro, te dará tiempo para arreglarte como quieras. Todo se ve a través de los lentes que quieras usar. Esas expectativas que tenemos son realmente nuestras o las aprendimos porque “así tiene que ser”. Pues nada tiene que ser, lo que hacemos debe ser por nosotros mismos, no porque así debe ser, o por qué dirán los demás. Entonces, piensa en el mes de amor y paz y siente ese amor y esa paz y libérate del “qué dirán”, “tiene que ser así”. Déjate guiar por la libertad que tienen los niños, libres del qué dirán, los niños simplemente son. Hacen lo que se les ocurre y nos dan otra perspectiva de las cosas. ¡Suelta y libérate de las expectativas y disfruta una tranquila y divertida Noche Buena!