Creemos que el control es esencial en nuestras vidas, nos enseñaron “confirar está bien, pero el control es mejor”; ese control nos enfoca en el afuera, en los demás, en que todo tiene que ser como se espera, “como debe ser”. Y así nos pasamos minutos, horas, días, meses y años controlando. Nos olvidamos de nosotras, no perdemos en angustias, ansias, estrés, miedos. Pues el control es solo el resultado del temor: miedo a perder. Perder la cara frente a los colegas o los clientes, perder en la relación, perder a nuestro hijos, perder lo que tenemos, perdernos de alguna experiencia única.
Y lo que en realidad pasa es llenas de miedo, angustia y estrés al final nos perdemos a nosotras mismas y perdemos exactamente eso que estábamos tratando de mantener, de controlar.
La clave de una vida plena, feliz y en paz es soltar.
Y para los que dicen: “si no controlo en el trabajo o a mis hijos entonces se desmorona todo”, pues soltar de verdad significa, dejar y descubrir lo que pasa, lo bueno y admirable que no esperábamos. Pues definitivamente no van a salir las cosas cómo esperábamos, y si seguimos creyendo que sólo cómo esperamos es la única forma correcta y perfecta para que salga todo bien, pues no estamos soltando. Soltar significa no seguir controlando y además no esperar lo que estabamos esperando. El resultado al soltar, va a ser algo inesperado y nosotras debemos dejarnos sorprender, ver lo nuevo y lo bello en ello. Por ejamplo, tal vez descubrimos un nuevo talento del colega, o un secreto del cliente, al fin admiramos a nuestra pareja que tiene una extraña forma de cuidar a los hijos, o una forma especial de sorprendernos, o nuestros hijos nos sorprenden con nuevos talentos o vivencias, experiencias inolvidable. No sólo que al fin nos enfocamos en nosotras mismas porque no estamos controlando, sino que además al fin dejamos a los demás ser cómo son, y así nos sorprenden.
Soltar nos da libertad, paz, felicidad interna. Nuestra paz es inegociable. No esperes más, no controles más, empieza a vivir plenamente, empieza a ser tú misma, y deja ser a los demás.

